domingo, 31 de diciembre de 2017

2017

Se acaba un año difícil de etiquetar. ¿Dulce o amargo? Miremos el lado bueno y quedémonos con la parte dulce. Un año dulce como una madre, que me ha abrazado y me ha enseñado mil millones de cosas. Me ha enseñado a confiar y a ser confiable, a amar y a dejar que me amen.
Con un verano caluroso y un invierno corto pero frío, se acaba un año que abarca más sonrisas que llantos, más alegrías que penas y más música que silencios.
Y la verdad es que empezaste de la peor manera posible, pero has remontado hasta crear en mí un sentimiento de gratitud y paz que hacía tiempo que no experimentaba.
Muchos creían que este iba a ser el año del fin del mundo, sin embargo, ha sido el año del inicio de mi mundo. Me he conocido tanto que podría decir que la persona que soy hoy se construyó fundamentalmente en estos doce meses.

Te quiero 2017 y, aunque espero con los brazos abiertos a un feliz 2018, no te pongas celoso, sabes de sobra que te voy a echar de menos.
- Sita

martes, 4 de julio de 2017

"No soy machista, tengo hermanas"

¿Os acordáis de la imagen de "el chico que me tocó el culo en la discoteca" con la que englobé a todos los que lo hacen?
Resulta que una vez que este chico tocó mi cuerpo en un pub como si mío no fuera, decidí decirle lo machista que me parecía su comportamiento. Su respuesta no fue otra que alarmarse y ofenderse, alegando que era una simple broma, que él no era machista. Pero lo mejor fue su argumento de defensa: "yo no soy machista, tengo hermanas" dijo con gran indignación.

Podría detenerme a analizar lo surrealista que me pareció su comentario, pero en este caso voy a centrarme en algo más general. Me he dado cuenta de que toda frase machista, racista u homófoba -entre otras- siempre va precedida por un "yo no soy ..., tengo...". Sumando una mueca de desagrado a su defensa, como si el que hubiese dicho algo degradante hubieras sido tú.

"Yo no soy homófobo, tengo amigos gays".

"Yo no soy racista, tengo amigos negros".
"Yo no soy machista, tengo hermanas".

¿Quién no ha escuchado alguna vez en su vida frases de este tipo? Me atrevo a asegurar que siempre van acompañadas de unas palabras que muestran todo lo contrario. Es más, si analizamos la frase, podemos apreciar como es una contradicción en sí misma. Pues, con ella, englobas a todo un colectivo, haces una generalización y, además, si no fueras -homófobo, racista o machista- no tendrías que defenderte de ello.

- Sita

domingo, 18 de junio de 2017

"Animal" no es el insulto

Esto es demasiado. Y encima pretenden que lloremos la muerte de un ser despreciable e inhumano como es cualquier torero. Vamos a hacer un croquis a ver si lo entiendo: - El toro no decide ir a la plaza a torear, le obligan. - El torero sí va a la plaza por propia voluntad. - Si el toro muere todos gritan "ole". - Si el torero muere es una catástrofe y una gran pérdida. - Pero ya lo último es que si el toro (uno de los pocos que consigue defenderse de su asesino) da una cornada al torero, SE SACRIFICA A TODA SU FAMILIA.
¿En que momento el toro decidió ir a la plaza? ¿Dónde firmó? Me apuesto lo que queráis a que si tuviera voluntad nunca se metería en una actividad tan precaria.
¿Y utilizáis la palabra "animal" como un insulto? Animal es un halago, insulto es "ser humano".
El chiste se cuenta solo, pero no tiene ni puta gracia.


- Sita
http://www.laopiniondemurcia.es/sociedad/2017/06/18/sabias-toro-mata-torero-sacrifica/838501.html

Querido chico que me tocó el culo en la discoteca

Querido chico que me tocó el culo en la discoteca:

¿Con que derecho se cree para tocar algo que no le pertenece?
¿Piensa que es gracioso pellizcar así a alguien para que ,cuando se de la vuelta con cara de enfado e incredulidad, todos sus amigos se rían a carcajadas zanjando un intento de humillación con hedor a sexualización del cuerpo de la mujer?
Pero, querido chico que me tocó el culo en la discoteca, permítame que le aclare que el humillado fue usted.
Seguramente esto le haga gracia, ya que vive encerrado en la ignorancia que le nubla la capacidad de sentir vergüenza, pero he de abrirle los ojos e informarle de que, efectivamente, usted fue el que se humilló a sí mismo.

Sepa usted que con ese gesto desveló gran parte de su personalidad a todos los presentes. Sepa usted que cualquier ser racional que presenciara aquello ahora es consciente de su ausencia de inteligencia e integridad.

Me pregunto si se siente bien tras intentar hacer sentir a alguien como un mero objeto, aunque he de reconocer que conmigo no consiguió cumplir su propósito. A pesar de esto, podría haberlo cumplido con otras muchas personas, con algunas vulnerables a su machismo, que realmente puedan acabar sintiéndose como un trozo de carne y que cambien su forma de vestir o de actuar tras su erróneo gesto.

Y es por esas personas por las que escribo esto, ya que creo que con usted, querido chico que me tocó el culo en la discoteca, tengo poco que hacer. Es por esas personas y por las que sufren verdaderas agresiones sexuales por las que esto debe ser denunciado desde un principio. Es por esas personas por las que hay que dar un grito exigiendo un cambio a una sociedad que permite esto, que hace esto.

Por eso, querido chico que me tocó el culo en la discoteca, tenga usted la decencia de pensárselo dos veces antes de volver a pellizcar un culo sin el permiso de la otra persona. Porque se empieza por tocar un trozo de cuerpo que no le pertenece y se termina por tomar el resto a través de la violación.

Habrá notado que le escribo esta carta tratándolo de usted, un respeto que quizá no merezca. Pero, ¿sabe qué? Lo que me diferencia de usted es el respeto y la eduación. Así que, querido chico de la discoteca, quizá si lo hago de este modo se le pegue algo de eso de lo que carece.

- Sita

lunes, 12 de junio de 2017

Egoísmo

¿El ser humano es egoísta por naturaleza?
Supongo que sí.

Las guerras, la desigualdad, el hambre... se reducen al egoísmo del hombre.

No viviríamos en un mundo así si todos fuéramos generosos y solidarios.

Por tanto, si quieres contribuir a cambiar el mundo, lucha contra todo impulso o comportamiento egoísta que sientas en tu interior. Lucha por ser mejor. Si todos remamos hacia esa misma dirección, entonces el cambio comenzará.

Sí, es tan fácil y tan complicado como hacer esto.

- Sita

Soy una contradicción

Soy cariñosa y soy arisca,
soy un nervio y también calma,
soy triste y alegre,
soy valiente y soy cobarde,
soy cordura y soy locura,
soy lucha y paz,
soy risa y también llanto,
soy amor y desamor.

Soy playa y montaña,
soy sol y también luna,
soy blanco y soy negro,
soy frío y también calor,
soy magia y realidad.

Soy lo que digo que soy
y soy, también, una contradicción.


- Sita

viernes, 9 de junio de 2017

Y entonces ella

Y entonces ella, que siempre se había reído de todos los que esperaban en aquel banco a que su amor les perdonase, durmió toda la noche en su portal...

- Sita

domingo, 28 de mayo de 2017

¿Qué es el amor?

La de veces que todos nos habremos hecho esta pregunta y, ¿para qué? Para nada. Porque el amor no se puede definir, no se entiende y no tiene sentido. Pero aún así es este el que dota a todo del mismo. Cuando llega el amor todo lo que iba mal no importa, porque ahí está él. Te acaricia, te mima y te arropa cada noche para que puedas soñar. No dormir, soñar.

El amor es esa fuerza que te impulsa a cumplir lo que te propongas, a no rendirte. El amor nace, crece y se reproduce. Pero no muere. La característica principal del amor de verdad es que es eterno. Ni finito ni infinito, simplemente para siempre.

El amor nos salva, hace que nos sintamos vivos, nos eleva y nos da aire cuando se nos olvida cómo respirar.

Pero, cariño, si el amor eres tú, entonces olvida todo lo que he dicho. Porque si tú eres el amor, entonces es mucho más que esto. Si tú eres el amor, no hay léxico capaz de hacer algo parecido a definirte. Ni con todas las palabras del mundo podría hacerte justicia, si tú eres el amor.

A mi amor.

- Sita

¿Cuál duele más?

La primera vez que te rompen el corazón es arrolladora. Aprendes lo que es sentir el verdadero dolor de perder a alguien a quien te habías entregado y con quien lo veías todo de color rosa. Nunca te esperas esta primera vez, porque el primer amor es tan intenso que realmente crees que será para siempre, como así nos enseñaron en los cuentos.
La segunda vez que te enamoras vas con más cuidado, no es fácil recuperarse de la ruptura con tu primer amor. Pero caes. Caes como si todo ese dolor no hubiera servido para enseñarte nada, aunque en realidad lo haya hecho. La segunda vez que te van a decepcionar empiezas a esperártelo, ves las pistas que en el anterior evitabas y comienzas a hacerte a la idea de que tu corazón va a volver a sufrir. Quizá duela igual o más que la primera, pero lo cierto es que la recuperación es mucho más rápida.
Dicen que la primera vez que te rompen el corazón es la más dolorosa. Pero se equivocan. Cuando verdaderamente sientes como todo tu interior se desgarra y no queda más que tu cuerpo sin un ápice de felicidad es en la tercera. Sin ninguna duda, la tercera vez es la peor de todas. La tercera vez que te enamoras tienes ya dos experiencias dolorosas a la espalda, aquí si que llevas cuidado y vas con toda la calma posible. Desconfías. Haces que si una persona quiere estar contigo se lo gane, porque no estás dispuesta a sufrir más. Por esto duele. Después de un largo proceso en el que esa persona ha traspasado todas las barreras que habías construido para que nadie más pudiera dañarte, crees que es lo suficientemente bueno como para ser el último. El que nunca te romperá sino que te hará más fuerte. Una persona que ha luchado tanto por destruir tus muros y entrar en el desierto en el que te habías escondido jamás podría dañarte, ¿por qué iba a esforzarse tanto si no? Pero lo cierto es que puede hacerlo y lo ha hecho. Cuando esa persona a la que has dado una confianza -guardada únicamente para el indicado- te rompe, el dolor es tan amargo que marea. Sientes como todos los huesos de tu cuerpo se entumecen y no puedes respirar. Todo se tiñe de un gris que se va volviendo negro conforme vas procesando lo que ha pasado y sientes que nunca jamás volverás a confiar en nadie, porque nadie merece el dolor de un tercer amor que te decepciona, porque a la tercera iba a la vencida. Porque vales más que sufrir por amor. 
Siento que cada vez que me rompen es mucho más difícil arreglarme, como aquel peluche al que tenías tanto cariño pero que acabaste tirando porque no había más tela por donde coserlo. Porque le puedes pedir perdón mil veces a ese juguete, pero seguirá roto, nunca volverá a ser ese fantástico osito que viste en la tienda, suave y dulce. Quizá inocente.
Estoy rota y creo que ya no me puedo arreglar.
- Sita

Fuertes vientos

Hay días en los que es mejor no despertar. Todo comienza a girar y de repente te encuentras en el ojo del huracán. No sé si seré yo o los...